Con sólo 18 años este muchacho tuvo la suerte de que Papá Noel le traiga de regalo un Fiat Punto usado pero a los pocos días ya lo había arruinado.
El joven vive en Reino Unido, se llama Sam Hamilton y para estrenar su “chiche nuevo” no tuvo mejor idea que dar unas vueltas por la playa, pero lógicamente no pudo controlar el auto.
Sam llamó a varias grúas de auxilio pero no tenía dinero suficiente para pagar lo que pretendían cobrarle, así que su Punto quedó ahi, atascado y los reslutados están a la vista.


Escrito en la luneta